·Abrazar· Concurso de ideas para la rehabilitación de almacén de abastos de Ceuta como archivo general y museo militar

s. XXI, Proyectos y Obras, Dotacionales

·Abrazar· Concurso de ideas para la rehabilitación de almacén de abastos de Ceuta como archivo general y museo militar

Localización Ceuta

Cliente Ministerio

Arquitecta: Blanca Lleó

Colaboradoras:  Harriet Camacho y Blanca Herrero

Aferrada al lugar, la potente construcción del Almacén de Abastos se asoma impertérrita al horizonte mediterráneo. Su estructura de arcos y bóvedas ha soportado el paso de los siglos y ahora se prepara para ser depositaria de valiosos documentos y objetos que condensan la memoria de un saber antiguo imprescindible para el futuro de la sociedad contemporánea.

El histórico monumento del siglo XVIII se abrirá a todos los ciudadanos e investigadores cuando próximamente acoja espacios expositivos, archivos y áreas específicas de gestión
documental.

La rehabilitación de esta dotación logística militar va a traer el pasado a nuestro presente; su cambio de uso propiciará el encuentro social y suscitará el dialogo entre la piedra y la palabra.

La que fuera antigua Factoría de Utensilios se encuentra actualmente descontextualizada. La intervención programada propone su reinserción en un entorno que se ha vuelto hostil y ha ignorado durante décadas su presencia. Para ello, a través de sus accesos, el edificio sale al encuentro de la ciudad. Y lo hace generando en ambos extremos espacios transitorios intermedios entre el bullicio de la calle y el recogimiento interior preexistente. Estos ámbitos de aproximación son capaces de crear un entorno cívico apaciguador que opera como reclamo y símbolo delnuevo uso dotacional.

Así en el acceso este, una vez traspasado el nuevo portón que da a la vía principal, nos encontramos en un pequeño patio con palmeras que es antesala y extensión del nuevo espacio museístico abovedado de planta baja. Del zaguán a cielo abierto parte una escalera que se desarrolla en tres tramos con escasa pendiente; así se inicia un recorrido elevado -a modo de paso de ronda-desde el que otear la ciudad y el mar y alcanzar las entradas a la planta alta. Continua la promenade más adelante por la trasera ajardinada del edificio hasta encontrarse al final con el umbral vegetal del acceso poniente situado en la calle Rampa de Abastos. Como si se tratara de un abrazo al monumento, esta circulación exterior además de unir las dos entradas y las dos plantas es, para todo aquel que lo disfruta, un paseo que emplaza la fortificación de la Almina en su singular y originario enclave.

Al trascurrir por la calle de la Marina Española tangente al edificio, el poderoso muro ciego con estribos contrasta con la levedad del nuevo mirador que sobrevuela el acceso principal. Este se ha desplazado al extremo de la fachada principal para enfatizar la impresionante secuencia ininterrumpida de contrafuertes.

Por otra parte, preservar la estructura y realizar una nueva cubrición sencilla serán premisas de partida en la intervención. Potenciar las perspectivas tanto internas como externas hacia el propio monumento y desde él hacia su entorno próximo y lejano, serán objetivos de la propuesta.

El museo se sitúa en planta baja de acuerdo a las indicaciones programáticas establecidas en las bases. Su acceso a través del patio de palmeras cuenta con un espacio vestibular previo que acoge la información, espera y control de los visitantes. La separación acristalada entre la primera crujía y la sala de exposiciones proporciona desde el exterior una visión en profundidad de las tres naves abovedadas en toda su dimensión.

Para conseguir esta diafanidad en todo su esplendor se propone una estrategia tan contundente como lo fue la realización de las bóvedas y contrafuertes del conjunto fortificado de la Almina allá por el siglo XVIII. La intención es dotar al museo de los necesarios almacenes y aseos sin por ello menoscabar el esplendor del espacio configurado por las 30 bóvedas de arista. La forma de lograrlo será excavando en mina bajo la zona de la planta alta que se encuentra cimentada directamente sobre el terreno, pues imaginamos que sus estratos pudieran ocultar las trazas de la antigua ermita de San Pedro. Así pues, abrir galerías entre los cimientos para alojar los imprescindibles espacios subsidiarios, es también realizar prospecciones arqueológicas para -si hubiera fortuna y aparecieran restos históricos-, desvelar y quizás mostrarlas huellas significativas del pasado.

En el corazón de la planta alta se localizan los depósitos del Archivo General de la Ciudad de Ceuta dotado de los sistemas de protección y condiciones ambientales pertinentes. Custodiando esta concentración de documentos clasificados en mas de 16.000 metros lineales de estanterías deslizantes, se sitúan por el lado oeste el espacio de trabajo con sus correspondientes dotaciones específicas, y en el extremo opuesto abierto al patio de las palmeras el área de atención al público con la sala de usos múltiples y una zona para investigadores visitantes. Esta parte de la planta donde se inician las visitas al edificio,se asoma al vestíbulo inferior a través de tres perforaciones circulares abiertas en otras tantas bóvedas; se trata de conectar interiormente ambos niveles y vincular las actividades más dinámicas con el transito continuo del publico que accede por el patio, las escaleras y el paso de ronda,provocando miradas cruzadas en todas direcciones.