Catedrática de Proyectos en la ETSAM | UPM

Académica, Conferencias

Catedrática de Proyectos en la ETSAM | UPM

Cuando se cumple un siglo de las primeras fotografías de los silos americanos difundidas en Europa por Walter Gropius, no podemos dejar de pensar en la fascinación mítica que aquellos gigantes ejercieron sobre los arquitectos modernos a principios del siglo pasado. Desde entonces y durante el siglo veinte, la arquitectura ha vivido uno de los periodos más apasionantes de su historia, y no cabe duda que la construcción industrial ha estado presente de uno u otro modo en sus transformaciones. A veces como modelo de aspiración ideológica, en otros momentos como expresión de un cambio social, también como una nueva estética e incluso como marco para la creación de emoción y espectáculo.

Esta investigación, pretende un acercamiento a los cambios de significado que para la arquitectura han tenido las estructuras de la era industrial, o dicho de otra forma, nos interesaría una aproximación a los distintos modos con que han sido investidas a lo largo de los últimos cien años aquellas instalaciones que un día fueron míticas.

Nuestra actitud es la de integrar fragmentos dentro de un conjunto global. Así pues trataremos de comprender contextualizando, poniendo en relación ideas y hechos en lugares y momentos diversos. Para ello, estructuraremos un recorrido en cuatro pasos y nos detendremos en situaciones que nos resulten reveladoras y sintomáticas.

99*En 1912, hace un siglo, los arquitectos sumidos en la más acuciante confusión desvelaron la fuerza civilizadora que latía en las imponentes construcciones industriales. El ingeniero como noble salvaje representó entonces la liberación de los estilismos y la construcción de lo necesario. En aquellos años anteriores a la gran guerra, también en la arquitectura se inició un giro copernicano que daría sus frutos más paradigmáticos en los años venideros;el proyecto moderno nacía y las estructuras de la industrialización inspiraban su ideario.

 

100*Tras las dos guerras mundiales, el mundo cambiaba y también la relación del hombre con la máquina; ahora era compleja y contradictoria. Las nuevas generaciones de artistas y arquitectos encontraron en la mezcla dela cultura popular con lo arcaico y lo industrial, el eco de la sensibilidad de su tiempo. El mundo había perdido su carácter unitario y ahora se componía de fragmentos. Lo cotidiano incluso lo banal adquiría un valor inusitado y la producción industrial seguía en el foco de interés de los creadores, pero ya no desde una mirada mitificadora sino con el afán de apropiación de sus elementos, su lenguaje y sus métodosdirectos de ensamblaje. El Hunstanton School de los Smithson de 1954 nos ofrece para el análisis una posición que aventuramos equidistante entre la ejemplaridad maestra de Mies y el pragmatismo directo de Albert Kahn.

 

101*El tránsito que va de la producción de bienes y materias a la revolución social, tuvo lugar en los años 70. Las conquistas sociales encontraron entonces un modo de expresión en la construcción industrial como modelo para una arquitectura nueva más flexible, cambiante y abierta a las transformaciones vitales. El Centro Pompidu de Piano y Rogers y el Secs Fabrica de Pompeia de Lina Bobardi son dos ejemplos de “contenedor socialmente productivo” inspirado en las investigaciones de Cedric Price y en las teorías de Henri Lefebvre.

 

102*Los artistas del land art y la abstracción, la nueva objetividad y el minimalismo, cambiaron nuestraforma de ver las ruinas y desechos industriales; desde entonces las contemplamos como arqueología de nuestra civilización, tambiéncomo expresión de la capacidad destructiva del hombre y como obras plásticas que nos conmueven.

Cuando ya avanzamos por el nuevomilenio, la reutilización de estasantiguas estructuras industriales evidencian dos actitudesopuestas en el modo de intervención: una que deriva hacia la seductora espectacularidad de grandes efectos, y otra que apuesta por una contención sostenibleque hace del reciclaje un nuevo modo de ready made.

 

103*De las tres arquitecturas que he mostrado al comenzar esta presentación, solo queda una en pie: la fabrica Clesa de Alejandro de la Sota. Preservarla y evitar su demolición,requiereademás de empeño y buena suerte, una actitud tan innovadora y creativa como la que mostró Marcel Duchamp cuando hace un siglo creoelready made.

No se trata de proteger sino de revitalizar.

Como dijo hace poco un escritor, quizás no haya originalidad más radical que la que se levanta con materiales de derribo

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